INGENIERÍA INDUSTRIAL, UN COMPROMISO SOCIAL.

Ingenieros e Ingenieras Industriales, constituimos, un colectivo privilegiado, muy privilegiado.

Se llega a Ingeniero Industrial, porque se nace y se hace. Creo que tenemos una componente vocacional muy importante, porque es una carrera para personas que han nacido con la inquietud del conocimiento y el disfrute en la aplicación del mismo. Formadas en programas académicos intensos, diversos y  muy bien equilibrados entre la componente teórica de formación y entrenamiento de la mente en los primeros cursos, como en la componente práctica de aplicación del conocimiento posteriormente, sabiendo a fondo el por que de las cosas, lo que nos aporta seguridad en la acción, que nos ilusiona, con la que cada reto, cada nuevo objetivo, es una aplicación creativa de la ciencia, que desarrollamos con una alta componente ética y estética, de la que resultan obras de Ingeniería, tantas veces verdaderas obras de arte, es nuestra realización personal, pero nunca perdemos de vista el fin último del producto.vocaciomn

Siempre ha sido una carrera exigente para el alumno, de las llamadas duras, porque realmente se requiere estar hecho de cierta madera para identificarse y disfrutar de la dedicación requerida, sin vacilaciones.

Os animo a la Colegiación, tanto si la actividad es autónoma o por cuenta ajena, es el modo ideal de incorporarse al ejercicio de la profesión, con la que nunca se siente la soledad, es más, hace sentirse parte de un algo grande.

Ya desde los primeros años de docencia invito a ir conociendo el Colegio Profesional, que en el caso del Ilustre Colegio Oficial de Ingenieros Industriales y Asociación de la Región de Murcia, es la apuesta segura, por su misión y objetivos, por su compromiso social. Con una historia de trabajo continuado y gestión muy eficiente, ha generado recursos y capacidad para ofrecer atención, personalizada y de calidad, ya en materia de formación postgrado, o en el ejercicio profesional a través de su bolsa de trabajo, relación con distintas Asociaciones  Empresariales, etc., con reconocimiento, desde la bienvenida, por el aporte y consideración de propias opiniones.

En nuestra formación se han gastado una serie de recursos, no pocos. De una parte nuestro tiempo, y de otra bastante dinero, como recurso público y esfuerzo de nuestros padres, y recurso medioambiental.

Si bien ya la formación, confiere al conjunto de Ingeniero Industrial un talante, una marca, que constituye una seña de identidad y nos da un cierto prestigio social, lo que realmente hace que ocupemos espacios de lo más diverso, no ya solo en la aplicación material del conocimiento, también y con frecuencia, en la pura gestión, y a muy alto nivel, es porque se nos reconoce y diferencia por el quehacer cotidiano, en el que percibimos, de una parte,  el privilegio de aplicar nuestros conocimientos en una labor creativa, y de otra, una deuda que nos empuja al ejercicio con la más clara vocación de servicio social, con un trabajo útil para la sociedad y rentable para las empresas, remunerado si, pero social al fin y al cabo, con especial respeto al medio ambiente, futuro de nuestros hijos, a través de actuaciones sostenibles, siendo muy generosos en el esfuerzo para con el análisis y evitando impactos negativos derivados de estas, y para la reparación de los daños ya causados. Me gusta recordar la carta que ya en 1855, el Jefe Indio Seattle envió al Presidente de los estados Unidos, Franklin Pierce.

creativity engNos sentimos vectores de compromiso y bienestar social sostenible, tenemos que serlo, y demostrarlo cada día. Nos movemos en centros de decisión, conscientes de que tenemos mucho poder, también para destruir, tanto como para edificar. Centros en los que se sopesan muchos intereses. Somos siempre fieles a nuestros conocimientos, sin falsas justificaciones, tan peregrinas como que, no hay verdad absoluta, porque alguien nos podría decir,… pues mire Vd., ciertamente no, pero si que hay una verdad absoluta, Vd., estuvo allí, en clase durante 6 años, 7 años, consumiendo recursos y ahora tiene una responsabilidad…  No decepcionamos, porque somos Ingenieros Industriales, personas privilegiadas sí, pero trabajadoras, muy trabajadoras también. Nos ha costado mucho llegar hasta aquí y hemos consumido muchos recursos, ya lo dije, pero los hemos aprovechado.

En una apreciación mas personal del compromiso para con colegas, hemos de tener presente que actuamos en individual pero se nos juzga en global, sobre todo si se trata de alguna acción poco afortunada. Cuesta mucho prestigiar, pero desprestigiar,… apenas nada, y permanentemente afrontamos estos juicios, porque desde luego que como indiferentes, lo que se dice, no pasamos.

Para terminar, una dosis de modestia y cuidado de las formas, que la estética cuenta. Observe si alguna vez tiene ocasión de oír, sin distinción de género, y  que espero no sean referidos a nuestro colectivo, términos como “señoritingos”, “engreidos”, “churubitos, estiraos,… solo se utilizan en plural, no tiene singular al uso, van a la descalificación de la totalidad, al colectivo, a la línea de flotación, al ser en si mismo,… es una anécdota que, según y como, me hace sonreír, pero nunca la hecho en saco roto.

jiabñezJesús Ibáñez. Ingeniero Industrial.

Ingeniero Industrial, especialidad Química. Universidad Politécnica de Barcelona. Máster en Energías Renovables por la Universidad Politécnica de Cartagena. Ha trabajado en Repsol, Gas Madrid y en Hero España, S.A. En esta última como Director de Logística, Gestión de Materiales y Planificación de Producción.

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A hombros de Gigantes

marcosm1 Hace unos días tuve la fortuna de participar en el acto de presentación de nuestro colegio en la UPCT con motivo del encuentro con los futuros máster ingeniero industrial. Se trataba de dar unas conferencias cortas para exponer al alumnado el abanico de sectores en los que los ingenieros industriales podemos desarrollar nuestra profesión, ubicarles entre el maremágnum de titulaciones existentes y dar a conocer los fines del colegio, las actividades que realiza, así como la importante labor de defensa de la profesión que se está llevando a cabo.

Tengo que reconocer que los asistentes aguantaron estoicamente tres horas de realidad concentrada en unas charlas a cuál más interesante, con la posterior mesa redonda y ronda de preguntas.

Durante mi conferencia estaba concentrado en el mensaje que intentaba transmitir cuando, de repente, me reconocí en aquellos escuchantes, me vinieron a la cabeza las inquietudes y desasosiegos que en los últimos cursos teníamos y lo que supuso encontrar en el colegio una referencia para iniciar los primeros pasos en el mundo profesional y, lo que supondrá, aún más si cabe, para todos ellos hoy en día, y recordé aquella frase de Sir Isaac Newton que hamarcosm2blaba del legado intelectual sobre el que se cimienta el progreso: “si he logrado ver más lejos ha sido porque he subido a hombros de gigantes”, esos gigantes que tenemos en nuestro colegio, que atesoran el conocimiento de la profesión después de una vida de voluntad, esfuerzo y talento,  que nos han llevado a un aprendizaje basado en la tradición y en valores como el trato entre iguales y el compañerismo, y que han sido transmitidos a lo largo de los años a través de las relaciones fomentadas en nuestro colegio.

Y ahora, los que estábamos en el salón de grados representado a colegio, trasmitiendo un saber profesional que hemos ido construyendo apoyados en los logros de nuestros predecesores, y todos los que formamos parte de nuestro colectivo, somos los que estamos obligados a transmitir nuestro legado, a conservar este patrimonio para que los futuros compañeros puedan ver más lejos, para llevar los valores de la profesión a una sociedad que nos necesita para su progreso y su desarrollo, a aupar a los que van a ser protagonistas de los cambios socio-económicos de las próximas décadas, y a defender una profesión que, con más de 150 años de andadura, está necesitada de gigantes.

foto marcos

Marcos Mateos Martínez.

Ingeniero Industrial por la Universidad Politécnica de Valencia. Master in Project Management por la George Washington University. Master en Estudios Urbanísticos e Inmobiliarios por la ENAE.

Desarrolla su profesión como autónomo desde 1998 en distintas áreas de la ingeniería y consultoría como la organización, el medio ambiente, la gestión urbanística e inmobiliaria o la gestión de proyectos. Actualmente es propietario de Gruponor Consultores.

 

Equipararse a Europa, nos dicen

Escuela-Técnica-Superior-de-Ingenieros-IndustrialesEn estos días, más aún en estos últimos tiempos, donde asistimos a continuos cambios que obedecen a una estrategia de cambiar  por cambiar  “en aras del progreso” como dicen, parece que se están echando por tierra cosas que aún funcionando, su único problema es haber sido creadas en un pasado y por tanto haber quedado obsoletas; pasado donde casi nada parece que se hizo bien y por tanto toca cargárselas, de raíz, sin evaluar resultados ni más consideraciones. Sigue leyendo

3 + 2 = 4 + 1 = x

Como musicalizaba Germán Coppini, son malos tiempos para la lírica. Y en éste caso la lírica es la Educación. Abordar su mejora desde las trincheras ideológicas de la izquierda y la derecha sigue siendo un ejercicio imposible de plantear sin que aparezcan argumentos vinculados a todo, menos a un análisis serio de la calidad de la formación de nuestros estudiantes. El tan traído y llevado pacto por la Educación que necesitamos, se posa en cualquier mesa de negociación en la forma demoniaca de una lucha entre ideologías que, para sustanciarse, consideran que cualquier aportación de los demás sólo sirve para deslegitimar su propia acción política. Sigue leyendo

Orgullosos de ser Ingenieros Industriales

image002Hubo una época en la que antes de acabar la carrera, las grandes empresas se lanzaban cada mes de abril a ejercer de “headhunters” en las Escuelas de Ingenieros Industriales de todas las Politécnicas de España. Buscaban contratar a los mejores estudiantes de cada promoción. Eran los meses que marcaban, con pequeños hitos como este, el final de una etapa de preparación teórica, en un entorno conocido, superada con mucho esfuerzo y dedicación, pero con unas reglas muy claras; que daba paso a otra etapa incierta, desconocida, pero para la que creíamos llegar armados de capacidad y conocimiento. Jóvenes ingenieros industriales aunque sobradamente preparados. Sigue leyendo