De vuelta al Colegio

Cuando acabé la carrera de Ingeniería Industrial me colegié. Tengo que confesar que entonces, hace ya 27 años, lo hice porque era obligado si querías ejercer la profesión libre.

Desde el primer momento me acogieron muy bien, a veces, incluso de un modo entrañable. Sigue leyendo

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Equipararse a Europa, nos dicen

Escuela-Técnica-Superior-de-Ingenieros-IndustrialesEn estos días, más aún en estos últimos tiempos, donde asistimos a continuos cambios que obedecen a una estrategia de cambiar  por cambiar  “en aras del progreso” como dicen, parece que se están echando por tierra cosas que aún funcionando, su único problema es haber sido creadas en un pasado y por tanto haber quedado obsoletas; pasado donde casi nada parece que se hizo bien y por tanto toca cargárselas, de raíz, sin evaluar resultados ni más consideraciones. Sigue leyendo

3 + 2 = 4 + 1 = x

Como musicalizaba Germán Coppini, son malos tiempos para la lírica. Y en éste caso la lírica es la Educación. Abordar su mejora desde las trincheras ideológicas de la izquierda y la derecha sigue siendo un ejercicio imposible de plantear sin que aparezcan argumentos vinculados a todo, menos a un análisis serio de la calidad de la formación de nuestros estudiantes. El tan traído y llevado pacto por la Educación que necesitamos, se posa en cualquier mesa de negociación en la forma demoniaca de una lucha entre ideologías que, para sustanciarse, consideran que cualquier aportación de los demás sólo sirve para deslegitimar su propia acción política. Sigue leyendo

Orgullosos de ser Ingenieros Industriales

image002Hubo una época en la que antes de acabar la carrera, las grandes empresas se lanzaban cada mes de abril a ejercer de “headhunters” en las Escuelas de Ingenieros Industriales de todas las Politécnicas de España. Buscaban contratar a los mejores estudiantes de cada promoción. Eran los meses que marcaban, con pequeños hitos como este, el final de una etapa de preparación teórica, en un entorno conocido, superada con mucho esfuerzo y dedicación, pero con unas reglas muy claras; que daba paso a otra etapa incierta, desconocida, pero para la que creíamos llegar armados de capacidad y conocimiento. Jóvenes ingenieros industriales aunque sobradamente preparados. Sigue leyendo