3 + 2 = 4 + 1 = x

Como musicalizaba Germán Coppini, son malos tiempos para la lírica. Y en éste caso la lírica es la Educación. Abordar su mejora desde las trincheras ideológicas de la izquierda y la derecha sigue siendo un ejercicio imposible de plantear sin que aparezcan argumentos vinculados a todo, menos a un análisis serio de la calidad de la formación de nuestros estudiantes. El tan traído y llevado pacto por la Educación que necesitamos, se posa en cualquier mesa de negociación en la forma demoniaca de una lucha entre ideologías que, para sustanciarse, consideran que cualquier aportación de los demás sólo sirve para deslegitimar su propia acción política. Sigue leyendo