Equipararse a Europa, nos dicen

Escuela-Técnica-Superior-de-Ingenieros-IndustrialesEn estos días, más aún en estos últimos tiempos, donde asistimos a continuos cambios que obedecen a una estrategia de cambiar  por cambiar  “en aras del progreso” como dicen, parece que se están echando por tierra cosas que aún funcionando, su único problema es haber sido creadas en un pasado y por tanto haber quedado obsoletas; pasado donde casi nada parece que se hizo bien y por tanto toca cargárselas, de raíz, sin evaluar resultados ni más consideraciones. Nadie parece cuestionarse qué necesita verdaderamente la sociedad de hoy y qué hay que hacer para llevarlo a cabo, intentando utilizar los pocos recursos de los que disponemos y sacar el mejor rendimiento a los mismos.

En lo referente a mi profesión de Ingeniero Industrial, asisto perplejo a un cambio continuo de planes de estudio como él que cambia de zapatos, alegando los que manejan los hilos que tenemos que equipararnos a Europa, cosa que si bien es correcta, yo no tengo muy claro lo que significa (y muchos de mis colegas de profesión) ya que para mí lo importante no es equipararme teniendo en cuenta si son tres más dos, o cuatro más un curso a estudiar; lo verdaderamente importante es lo que se estudia en esos años, cuáles son los contenidos, nivel y alcance de las asignaturas impartidas; competencia demostrada de quien las imparte, con la existencia de un organismo de reconocida competencia que las regula y que vele por el cumplimiento estricto de lo regulado.  De esta manera  tendríamos  la certeza de que en España las personas tituladas en cualquier materia tienen  idéntica formación de partida dentro de la Ingeniería Industrial y  a la hora de desarrollar nuestra profesión, sin depender de la región ni de la universidad donde se curse la carrera.

Habríamos también que plantearnos si todo el mundo tiene o puede ser ingeniero, pues como en cualquier profesión, se deben de tener una serie de cualidades como visión espacial o poder de razonamiento, cosas que no se tienen en cuenta a la hora de acceder a la carrera de Ingeniería Industrial (ahora Grado y en un montón de ramas que no sabría enumerar) ya que la política parece ahora que es accede y luego ya vemos. Si son muchos los que suspenden, se baja el listón de conocimientos y se soluciona el problema.

Otro planteamiento que parece ha proliferado estos últimos años es crear escuelas de ingenieros como churros, sin que nadie planifique y cuantifique cuántos ingenieros necesita el país. Escuelas Técnicas que por otro lado hay que mantener, para lo cual se necesitan llenar de alumnos como sea, ofrecer másteres a la carta, acabando los más brillantes en otros países de esa Europa a la que, como decía, nos queremos equiparar, para que allí desarrollen su profesión y den el fruto de lo que nosotros hemos pagado y financiado. Ciertamente pienso que se aprovecharían mejor los recursos limitando el número de escuelas y mejorando su calidad, con criterios de selección del alumnado más eficientes y facilitando el acceso a las mismas a aquellos estudiantes con fabrica_tomix_Gcualidades y avalados por una buena trayectoria escolar y que no dispongan de medios económicos suficientes. Pero este es mi humilde parecer, el de un Ingeniero Industrial con vistas a su jubilación.

Finalmente me gustaría conseguir que alguien se parase a pensar que las competencias de un Ingeniero Industrial no solo se limitan a realizar proyectos y legalizar instalaciones, sino que la mayoría desarrollamos esta edificante profesión en fábricas y en asuntos relacionados con la producción, y al igual que en una farmacia se exige legalmente un Farmacéutico titulado o en una clínica un Médico, en una fábrica con una determinada potencia instalada y de cierta envergadura productiva debería exigirse la presencia de un Ingeniero Industrial.

Andrés Soto Castell  Colegiado nº129  del COIIRM.  Director Técnico de Nutrafur, S.A., empresa de agroalimentación dirigida al diseño y desarrollo de extractos naturales a partir de plantas en Alcantarilla (Murcia). 33 años de experiencia como Ingeniero Industrial son los que los avalan. Estudió Ingeniería Industrial en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de  la Universidad Politécnica de Madrid.

Andrés Soto Castell
Colegiado nº129 del COIIRM.
Director Técnico de Nutrafur, S.A., empresa de agroalimentación dirigida al diseño y desarrollo de extractos naturales a partir de plantas en Alcantarilla (Murcia). 33 años de experiencia como Ingeniero Industrial son los que le avalan. Estudió Ingeniería Industrial en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la Universidad Politécnica de Madrid.

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